Tiempo para la estrategia empresarial

el-manual-del-estratega_9788498752823Acabo de terminar una interesante lectura: El Manual del Estratega de Rafael Martínez Alonso y editado por Gestión 2000.  Se trata de un libro que va por la cuarta edición y fue premiado en 2014 con el Premio Knowsquare 2014 al mejor libro de gestión. A primera vista reunía os ingredientes necesarios para sumergirse en su lectura durante los largos y apacibles días del estío.

Y una vez finalizada su lectura he deicidido que tengo que volver a leerlo. Es de esos libros que tiene tal intensidad de ideas, sugerencias y pistas quese necesita una segunda (y no descarto una tercera) donde trabajar bien algunas de las aportaciones que nos propone el autor.

El Manual del Estratega viene a plantear una descripción de una realidad incuestionable: los tiempos cambian que  es una barbaridad. Por ello las empresas, como organizaciones sociales insertas en un entorno adaptan sus estrategias en escenarios de cambios acelerados. La diversidad de empresas con sus modelos y estructuras desarrollan estrategias específicas que en el fondo pretenden adaptarse a las condiciones dinámicas para poder sobrevivir. El libro define varios modelos de estrategias, los desarrolla y nos plantea muchos ejemplos donde valorar los argumentos. Por aportar un elemento crítico no sé hasta que punto se podría hablar de tipos de estrategas más que de modelos de estrategia en función de los diferentes mercados, tipos de empresas etc. De todos modos es un libro interesante para trabajar sobre él, re-analizarlo y proponer nuevos argumentos.

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Antropo-sociología. Vulgarización enciclopédica.

2012_50_10_fotoLos largos días del estío nos permiten dedicarnos, entre otras cosas, a esos pequeños placeres con los que obtener un poco de descanso y placer de nuestras tareas rutinarias. En mi caso son los libros. Reordenar por placer las estanterías de la librería colmatada ya de volúmenes, limpiar de polvo lo que el resto de año permanece quieto y últimamente, debo añadir la busca y rebusca de libros por internet. Esos libros que, un día por un motivo u otro, formaron parte de mis lecturas, o no, simplemente porque estaban agotados o era difícil encontrar reediciones han formado parte de una buena cantidad de horas entre las webs de librerías de viejo o páginas de compra-venta de volúmenes usados.

Entre esos libros este año he podido adquirir un libro que siempre me llamó mucho la atención. La verdad es que tuve un golpe de suerte: es una primera edición que es algo muy valorado entre los libros de viejo. Se trata de un ejemplar publicado en 1911 en Sevilla por la Imprenta Artes Gráficas con título Vulgarización Enciclopédica de los Elementos de Antropo-Sociología escrito por Alejandro Guichot y Sierra. Se trata de uno de los libros más valorados en la historia de la antropología andaluza y uno de los mitos fundacionales de la antropología andaluza a principios del siglo XX.

Alejandro Guichot y Sierra (Sevilla, 1859 – íd. 1941), nació en Sevilla el 24 de abril de 1859. Era hijo de Joaquín Guichot y Parody (1820-1906),  y de Emilia Sierra, de la localidad sevillana de Utrera. Guichot y sierra fue sociólogo, pedagogo y folclorista español.  Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla y ya de joven fue un activo dinamizador cultural, cofundando la Sociedad de El Folk-Lore Andaluz (1881) con Luis Montoto, Antonio Machado y Álvarez, Manuel Sales y Ferré  y Francisco Rodríguez Marín.

Participó, junto a Antonio Machado Álvarez (Demófilo) en la gestación de la Sociedad el FolkLore Andaluz (28 de noviembre de 1881); creada a la manera de la originaria Folk-Lore Society inglesa (1878) y alineada con el darwinismo y el positivismo. Alejandro Guichot gestionó también la creación de diversas sociedades provinciales y locales de la misma índole; además de colaborar activamente en los contenidos de la revista del mismo título y en los ocho números del Boletín Folklórico Español (1885)17

Después se consagró a la pedagogía y la formación de la clase obrera y difundió ideas republicanas desde su propia posición regeneracionista, krausista y positivista. Intervino activamente en el Círculo Educativo Republicano y el Centro Republicano Social y fue elegido concejal del Ayuntamiento de Sevilla (1903) y, aunque dimitió en 1906, realizó una importante labor  educativa y cultural siendo impulsor de una Universidad Popular. Desde 1913 se vinculó al nacionalismo andaluz, cuyo ideal andalucista contribuyó a crear publicando “Acerca del ideal andaluz” en la revista Bética (núm. 1 y 2 de noviembre de 1913) y divulgaron Blas Infante y José María Izquierdo. ​

Destacan sus estudios sobre “Supersticiones populares recogidas en Andalucía y comparadas con las portuguesas” (1883) y de “El basilisco” (1884). Su Noticia histórica del Folklore (1922) fue en su época el mejor manual de historia y métodos folclóricos de España. Entre sus obras de sociología cabe nombrar Antroposociología (1911), Cómo habla Ancián (1913) y Hemeroscopio de calderas de Pero Botero (1923). De carácter histórico-artístico son La Montaña de los Ángeles (1896), Clasificaciones de las ciencias y de las artes (1912) y Una pinacoteca sevillana (1922).IMG_4127

En  palabras de Guichot “Antroposociología  equivale a decir ciencia unitaria enciclopédica, comprensiva de todas las ciencias que se ocupan de la especie humana, que existe distinguiéndose en individuos y sociedades; es una unidad total que contiene la rica variedad de unidades subordinadas de las ciencias y manifestaciones fisiológicas, psicológicas etc.” El autor hace un verdadero intento de poner al servicio de la mayoría de los ciudadanos el conocimiento que durante mucho tiempo fue vedado a las clases populares.

El libro recoge una síntesis del conocimiento de la época: anatomía, psicología, biología, geografía, historia, razas, higiene, sociología, artes etc. organizado por conjunto de saberes en 307 páginas lo que supone un verdadero reto de compilación y síntesis y sobre todo, un intento de abordar la cultura humana desde todos sus aspectos.

La Tercera Ola. De como el pasado y el presente conjugan el futuro de internet.

la-tercera-olaA principios de los años 90, Steve Case fundó America On Line (AOL), empresa que ofrecía acceso telefónico a Internet. La empresa fue clave en la extensión y uso masivo  de Internet y gracias a ello tuvo un crecimiento muy importante, hasta que se fusionó con Time Warner antes de que explotara la burbuja del “punto com” en 2001.

Según Steven Case, esa fue la primera ola de Internet. La segunda ola fue la del crecimiento de las redes sociales que abarca hasta el 2016. A partir de ahora explica que nos llega la tercera ola que es la de Internet de Todas las Cosas. Una era que según el autor verá consolidarse un tipo de emprendedor y de empresa similar a las de la primera ola, que tendrá como visión una necesaria coordinación con otras empresas y con los gobiernos.

El libro tiene una primera parte en clave autobiográfica que le confiere un toque de autenticidad por cuanto quien la describe ha sido uno de los protagonistas en AOL del auge  y desarrollo de internet prácticamente desde sus inicios. AOL  tras sucesivas adquisiciones y fusiones es ahora Oath. Es el nombre que toma la sociedad resultante de la fusión con Yahoo!. Oath ejercerá de paraguas de todos los negocios de AOL y Yahoo!, más de 50 marcas, propiedad a su vez del grupo estadounidense Verizon. Esta parte del libro es muy  interesante porque describe la atmosfera empresarial en los  años de la gestación de la red de redes.

El autor utiliza el mismo título que Alvin Toffler publicado en 1979. Mientras Toffler utiliza el concepto aplicado al conjunto del desarrollo económico Cases reutiliza el modelo para aplicarlo al desarrollo tecnológico de Internet. La Tercera Ola es el Internet de Todas las Cosas. Estamos hablando de una conectividad que alcanzaría todas las facetas de la vida humana.  Esto significaría la aplicación de las ventajas de la tecnología a sectores como la sanidad, educación, alimentación etc.

Para Steve Cases las claves de todo proceso emprendedor son: colaboración, marco normativo y perseverancia. Estos principios valen para todo pero van a ser importantes en la gestión de la tercera ola. En lo esencial lo que nos viene a decir que para toda empresa es fundamental anticiparse al futuro, porque el futuro depara cambios permanentes. Es una metodología para la gestión del cambio que viene.

En ese futuro que está llegando también hay que considerar lo que el autor denomina “el ascenso del resto” que no es más que la dispersión de las ventajas de la tecnología en los diferentes territorios que, a su vez, le añaden una nueva ventaja competitiva y se convierten  en rivales de los centros económicos tradicionales. Es la simple descripción del cambio. Evidentemente también introduce un elemento de equilibrio territorial al trasferir la riqueza y ponerla en movimiento.

También el objetivo de las empresas está en redefinición. Si tradicionalmente el único objetivo era el beneficio ahora se trata de añadirle también un  impacto social que es demandado por el conjunto de la sociedad y también de los inversores. Por tanto la inversión de impacto está teniendo un eco que se incorpora a las tareas de las empresas, de momento de modo incipiente, pero avanzando con firmeza.

En general se trata de un libro interesante donde se mezclan descripciones interesantes del mercado de internet desde finales del siglo pasado y conclusiones que aporta un testigo privilegiado. Es el principal atractivo de este libro que conjuga presente y pasado con lecturas para el futuro.

LA TERCERA OLA. Steve Case. Ed. Empresa Activa. Barcelona 2016

Smart Learning: el reto de nuestro tiempo

El concepto Smart procede del ámbiIMAGEN222to de las tecnologías de la comunicación  y la información. El sentido está asociado a aquellos aspectos de la vida de los ciudadanos que son mejorables por la aplicación de avances y desarrollos técnicos. Así surgen dos conceptos novedosos y que están teniendo recorrido: Smart Cities aplicado a entornos urbanos de gran tamaño y Smart Communities que se dirigen a entornos de menos densidad de población que las ciudades.

El concepto de Smart Cities, o ciudades inteligentes, se refiere a la aplicación de la tecnología para que pueda prestar servicios de calidad a un número importante de ciudadanos y a bajo coste. Es un concepto que, como muchos otros, procede de la traducción del inglés y se denominan conceptos emergentes  y que pueden estar sujeto a revisiones constantes.[i] En España es un concepto que aparece en el año 2004 tras unos proyectos e informes desarrollados realizados por el Ministerio de Industria.

En el año 2001 se crea la Red Española de Ciudades Inteligentes que define su objetivo como:

intercambiar experiencias y trabajar conjuntamente para desarrollar un modelo de gestión sostenible y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, incidiendo en aspectos como el ahorro energético, la movilidad sostenible, la Administración electrónica, la atención a las personas o la seguridad.[ii]

El papel de las ciudades en el mundo contemporáneo va a presentar un conjunto de dificultades importantes en los próximos años. La ONU alerta  en el Informe ONU-HABITAT (https://unhabitat.org/) que en 2030 el 60% de la población mundial se asentará en áreas urbana. Y esto va a suponer un problema grave de igualdad y sostenibilidad[iii].

Hay autores que relacionan las Smart Cities con la denominada cuarta revolución industrial. Este sería un período de tiempo que estaría caracterizado por la intensificación de la aplicación de la tecnología a las actividades productivas y provocando impactos en el mundo del trabajo (desapareciendo y apareciendo de forma constante nuevas profesiones). Se dice que los niños de hoy trabajarán en el futuro en profesiones que hoy , aún, no existen.

El cambio tecnológico tan acelerado sin embargo se puede orientar a ser una oportunidad para que sea capaz de aportar soluciones a los importantes impactos urbanos que se van a ir produciendo. La planificación de la tecnología para su aplicación a las nuevas necesidades y problemas sociales puede ser uno de las posibles alternativas.

Esta situación  significaría  la importancia primordial que va a tener la capacitación  de la población en el manejo de los nuevos soportes “inteligentes”, la universalización y democratización del uso de la tecnología o corremos el peligro de impulsar un problema más grave: desarrollo y acrecentamiento de la brecha digital.

Esta capacitación deberá tener lugar en Planes de Activación Ciudadana que permitan que, especialmente los colectivos más desfavorecidos, puedan acceder al conocimiento necesario para beneficiarse de los nuevos servicios. La población debe manejar estos recursos que las administraciones ponen a su disposición y poder gestionar operativas de fuerte presencia tecnológica que mejora la calidad de vida evitando desplazamientos o esperas por ejemplo, agilizando la duración de los servicios. Si las empresas y las administraciones digitalizan sus servicios habrá que hace un esfuerzo complementario para que el destinatario último, el ciudadano, pueda beneficiarse de este esfuerzo.

El uso de las tecnologías que nos presten mejores y más eficaces servicios van a necesitar que los empleados tengan nuevas habilidades y competencias. Esto supone que la aplicación tecnológica provocará cambios en el modo en que avancen los mecanismos y comportamientos de los ciudadanos para ir reajustando esos mismos servicios. Pero al mismo tiempo hay que retroalimentar a los ciudadanos en el manejo y comprensión de dichas tecnologías y abrir espacios de comunicaciones ágiles y eficientes para recoger los cambios que se vayan produciendo. Se trata, por tanto, una tarea de doble recorrido. Las innovaciones tecnológicas deben ser coordinadas con los cambios sociales para producir desarrollos sostenibles e innovadores.

Es evidente que la digitalización de los servicios en las ciudades va a implicar unas mejoras en los ámbitos de conectividad, procesos, información y acercamiento a los ciudadanos de los agentes sociales para que se puedan definir acciones y servicios de mayor calidad, integrados y garantes de la sostenibilidad social y económica. Esto va a precisar de amplios consensos ciudadanos cuyos primeros pasos, al menos en España se han dado ya mediante la definición de normas y modelos de gobernanza que permiten experiencias exitosas en diferentes ámbitos. Pero con lo hecho no sería suficiente si no garantizamos el acceso a las redes de toda la población como un derecho ya.

La aplicación de la tecnología destinada a mejorar el nivel de vida de los ciudadanos es ya una necesidad imperiosa. Los territorios que serán líderes en los próximos años serán aquellos que puedan presentar una coordinación entre niveles de bienestar y mejoras en la calidad de vida, un desarrollo económico y tecnológico sostenible y políticas de integración social en el nuevo contrato social que se está gestando en estos años donde el papel del ciudadano es cada vez más activo y consciente de su papel. La ciudad inteligente va a implicar una nueva forma de vivir, trabajar, relacionarse entre sus habitantes y del uso de los espacios urbanos. Estos cambios ya se están operando y es necesario estar atentos.

Y una última reflexión: si las administraciones van a ser impulsoras decididas de la digitalización y las ciudades inteligentes será necesario alinear sus propias estructuras y servicios a las nuevas realidades y esto ya deberían empezar a pensarlo. En muchas ocasiones ha parecido que un cambio de soporte ha sido suficiente. Por ejemplo es la cultura de las páginas web. Con decir tenemos páginas webs donde se ponen listados de servicios parecía que se había avanzado en la digitalización de los servicios municipales. Pero las páginas webs – que por otra parte ha sido un paso necesario- no es suficiente o al menos sería el primer paso, pero hay que avanzar. Se trata de páginas estáticas, donde la información se renueva difícilmente, a la que no se responde de forma ágil (¿recuerdan los tiempos en que uno enviaba un correo electrónico y después llamaba por teléfono para comprobar que había llegado?), enlaces rotos etc.

Estamos en tiempos que se necesitan portales inteligentes, de información renovable, con respuestas ágiles y fiables por parte de los empleados, con procedimientos transparentes para los ciudadanos de las gestiones administrativas etc. Si no avanzamos en la reordenación  de las estructuras de gestión en el nuevo mundo digital habremos avanzado realmente poco.

En las modernas sociedades hiperconectadas, digitalizadas e inteligentes va a resultar fundamental el papel del Smart Learning como espacios de activación ciudadano. Son aquellos procesos orientados a la capacitación y activación de amplias capas de población que necesitan acceder al conocimiento, competencias y habilidades necesarias para poder operar en los nuevos ecosistemas digitales. La activación de estos ciudadanos debe enfocarse desde una perspectiva global e integradora que incluya formación, motivación, apoyo y seguimiento, demostración de las ventajas, participación y colaboración. En la medida que este espacio de activación ciudadano pueda ser útil y comprensible estaremos apostando por una mayor sostenibilidad e integración del proyecto y garantizando el futuro.

[i] https://es.wikipedia.org/wiki/Ciudad_inteligente

[ii] http://www.redciudadesinteligentes.es/sobre-la-red/quienes-somos/ampliar.php/Id_contenido/301/v/0/

[iii] http://mirror.unhabitat.org/documents/GRHS09/K0952834s.pdf

Vivir (o sobrevivir) en las redes

social-1958769_1920El título de este post es “Vivir en la Red” aunque muchos hablan de “Sobrevivir en la Red” dados los enormes esfuerzos que tenemos que realizar a diario para ser visibles. No cabe ninguna duda que estamos asistiendo a tiempos de cambio en los que las tecnologías de la información y la comunicación juegan un papel  decisivo. Estos cambios son tan importantes que están provocando un impacto en todos los hábitos: el modo de relacionarnos, de conocernos unos a otros, de organizarnos. Baste con echar un vistazo al WhatsApp de cualquier usuario.

Hoy en día estar en la red parece que es una necesidad, hacernos visibles, realizar curación de contenidos, comentar, opinar etc. En la red hay que estar y, ya no solo en nuestras actividades laborales, sino también en nuestras vidas personales. De tal modo que corremos el riesgo de tener que gestionar varias personalidades en el transcurso del día. Uno es un empleado de una empresa, o un empresario, miembro de una familia, o miembro de un club, grupo de amigos, o de un grupo de afinidades o intereses, o de un grupo de compañeros de trabajo o de excompañeros de trabajo etc.

Por tanto tenemos un problema y es que armonizar todos estos roles no va a dejar de ser una tarea importante. Porque muchos tienen o mantienen la misma personalidad en todas las redes en las que participa, pero ¿y los que tienen distintas personalidades? Esta disociación de la personalidad ¿acabará trayendo problemas? No les quepa la menor duda.

Las redes han permitido además dotarnos de un cierto don de la ubicuidad, una de las aspiraciones de cualquier ser humano. Uno puede estar presente en dos o más sitios a la vez con un simple programa de mensajería instantánea. También puede estar  revisando  asuntos con una persona con la que se ha reunido hace una hora y preparando una visita para dentro de tres. El hecho de estar en varios sitios supone una de las novedades que nos aporta la tecnología y que nos permite vivir en la red sin tener en cuenta el tiempo.

Las tecnologías también han logrado reactivar e intensificar las relaciones sociales. Actualmente podemos retomar contactos abandonados, crear nuevos grupos con intereses afines o participar en comunidades cuyo nexo de unión es la propia tecnología.  Posiblemente y, gracias a las tecnologías y a las redes sociales, hoy somos capaces de mantener muchos más contactos  a lo largo de un día.  Y no solamente con texto o la palabra, cada vez se abre paso con más fuera la comunicación visual en la que expresamos con imágenes desde estados de ánimo o el día a día de nuestra vida.

Las redes también son espacio para la confrontación e incluso la violencia. Tenemos abundantes ejemplos, desgraciadamente, de actitudes violentas que encuentran acomodo en la difusión de las redes. Estamos en una especie de campo de batalla, a priori incruento, pero que termina movilizando actitudes de hostilidad y enfrentamiento. En esto se benefician la escasa regulación que existe aún en las redes para cortar estas expresiones y poder reprimir la violencia. Aunque también puede ocurrir lo contrario y es cuando las redes son el principal soporte para el emparejamiento y conocer a las personas con las que uno  comparte su vida o una parte de ella. En esto hay un verdadero negocio porque permite satisfacer la necesidad de muchas personas.

En definitiva cada vez vivimos más tiempo en la red y la interconexión es un elemento fundamental de nuestro día a día. Ha quedado patente que si este fenómeno se produce es por la imperiosa necesidad de comunicación que tiene el ser humano que vive en sociedad. Las redes nos están ofreciendo rapidez en las gestiones, interacciones, mayor capacidad de acción, hemos puesto nuestra vida en un escaparate y las barreras entre lo público y lo privado se están volviendo a redefinir. La vida en la red está sometida a cambios permanentes a medida que la tecnología siga desarrollando posibilidades.

La Transformación Digital aplicada a los procesos de formación en las empresas

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La transformación digital es la reordenación  de una organización mediante la aplicación y utilización de la tecnología digital para mejorar la forma y los procesos en que la organización desarrolla sus servicios. La trasformación digital de una empresa obedece a la interpretación de sus gestores sobre las nuevas necesidades de los clientes y, los cambios en los mercados impulsados por las aplicaciones tecnológicas a los procesos productivos.

La simple aplicación de la tecnología no supone ninguna transformación a menos que vaya relacionada con una nueva realineación de la empresa, de su estructura, procesos e incluso con la manera de gestionar sus productos y las relaciones con el cliente.

Si  seguimos este razonamiento el proceso de transformación digital de la a empresa es un proceso que debe originarse de arriba abajo e impulsada desde la organización y los propietarios y responsables de las empresas.

La transformación digital es un proceso que ha de generarse en el marco de lo que se está denominando economía digital.  Incluye todos los procesos que favorecen el crecimiento empresarial, impulsa nuevos modelos de negocio y  convierte el talento y la creatividad en nuevas oportunidades de empleo y que son canalizados desde el desarrollo permanente de las tecnologías de la comunicación.  En resumen se trata de un reenfoque estratégico y cultural de la empresa a las nuevas condiciones del mercado y a las necesidades de los clientes.

Los datos de la ONTSI: el 70% de las empresas españolas han empezado a  afrontar el proceso de transformación en alguna de sus etapas. Se espera que en un plazo de 5 años el avance sea significativo. Las empresas que se han digitalizado han incrementado entre un 10/15% su producción y exportan el doble que en fases anteriores. La sentencia es clara: las empresas que no opten por la transformación digital y la incorporación de procesos tecnológicos en alguna de las fases de su ciclo económico quedarán aisladas y fuera del contexto global y será para atender a nichos muy especializados.

Una  de las claves es atender la capacidad de los empleados para comprender y ejecutar el nuevo escenario en el que se desarrollará su trabajo: adquisición de competencias, habilidades y mejores prácticas. En España el 99.9% de las empresas son Pymes y generan el  65% del PIB y el 75% del empleo. España es el tercer país que más compra por internet en Europa. A partir de la aplicación de la tecnología a los procesos productivos en la empresa podemos ser más eficientes con menos costes y así concentrar los esfuerzos en generar nuevas herramientas, productos y servicios para los clientes.

La formación es un potente instrumento para adaptar la organización a las nuevas condiciones y promover el cambio en las personas que trabajan en la empresa. Pero también la formación debe adaptarse al nuevo modelo que se decida implantar. Para ello son  importantes algunas reflexiones:

  1. El Plan de Formación Digital debe estar alineado con los objetivos y la estructura de la empresa. En primer lugar informar de todo el proceso a la plantilla para que puedan fijarse y comprender los objetivos a cumplir y el papel que debe desempeñar cada miembro de la plantilla.
  2. Proponer itinerarios formativos adaptados a cada persona y sus conocimientos del uso de la tecnología.
  3. Impulsar un plan de formación permanente dentro de la empresa basado en el refuerzo constante de las competencias profesionales
  4. Desde el punto de vista de la adaptación de los procesos de, hay que considerar la regla 70-20-10 de Jennings. Según esta regla el 10% de nuestro aprendizaje se apoya en un modelo formal y depende de un docente que despliega su conocimiento en un aula, el otro 20% es social y colaborativo entre todas las personas trabajadoras que participan en la formación y nace de ellas mismas, y el 70% restante se basa en la experiencia y la práctica que se desarrolla en su mayor parte ya fuera del aula.
  5. El elearning como método de formación es una importante herramienta para impulsar el avance a la transformación digital de las empresas. Permite eliminar algunos inconvenientes de la formación clásica: desplazamientos, clases unidireccionales, espacialidad etc. Y favorece la interacción de los alumnos, la reflexión colectiva y el seguimiento personalizado por parte de los docentes.
  6. La conectividad es uno de los aspectos esenciales de la moderna cultura. Esta necesidad se traslada a las empresas que tienen que satisfacer esta nueva demanda de los seres humanos. Y provoca cambios importantes en la cultura de la empresa.
  7. El dispositivo móvil es un elemento clave para entender los cambios en los comportamientos de los consumidores. El dispositivo móvil se está convirtiendo en  el canal clave de relación con el cliente y debemos prestar atención a ser capaz de diseñar aplicaciones y procedimientos adaptados a esta nueva necesidad.
  8. Hay que favorecer en todo momento el conocimiento digital de los empleados es necesario fomentarlo y que se adapten a las nuevas formas de trabajar.
  9. En la formación de los empleados es necesario involucrarlos en el concepto de “Reputación Digital” como una de las claves para generar marca en las nuevas tecnologías. Los clientes pueden acceder rápidamente a mucha información sobre las empresas y decidir por los comentarios si van a adquirir sus productos o no.
  10. La formación debe abrir las puertas a la capacidad de mejora e innovación de productos y servicios que van a  ser clave en un mercado muy dinámico.

La formación impulsa la sostenibilidad de las empresas

mark-1577987_1920Las empresas sostenibles son las que aseguran las necesidades del presente sin comprometer la supervivencia de las generaciones del futuro. Es por tanto un proceso intencionado, gestionado en una dirección concreta y vinculada a acciones concretas en el entorno. Por tanto sostenibilidad es un concepto creado a partir de las necesidades de nuestra supervivencia  y  tiene que ser transmitido tanto a nuestra generación como a las generaciones venideras.

Uno de los ejes más importantes para conseguir la sostenibilidad son las actividades económicas y productivas que realizamos para garantizar nuestras necesidades. Las empresas forman un núcleo importante en el aseguramiento de la sostenibilidad mediante la revisión y control de sus actividades e impactos en el medio ambiente. La transmisión de los valores propios del desarrollo sostenible en el marco de la empresa se producen mediante la formación de sus empleados y directivos que aporta la capacidad de adaptación de los equipos a las nuevas condiciones de los entornos sociolaborales  introduciendo mejoras en su desempeño.

En la apuesta por el desarrollo sostenible   siempre tendrán más dificultades las pequeñas y medianas empresas por la falta de información y costes tienen a no adoptar estrategias de sostenibilidad, según indica la revista Pymes autónomos y emprendedores del Diario El Economista (21/11/2016). Al parecer si existe un importante nivel de concienciación en la Pyme sobre la importancia de trabajar a favor del medio ambiente y revisar los procedimientos para reducir el impacto negativo y contaminante de sus actividades productivas.

El modelo de subvenciones que se ofrecen desde las diferentes administraciones debe revisarse ya que  en los últimos años las ayudas y subvenciones están atrapando a las empresas en un bosque de trámites burocráticos, fuera de precios de mercado y aportando una carga de trabajo extra por los pocos recursos que la propia administración dispone para realizar su seguimiento.

La implantación de la tecnología en muchos procesos de generación del negocio: atención al cliente, compra-venta de productos, servicios postventas  etc  ha favorecido una contribución importante de la Pyme a reducir los impactos negativos en el medio ambiente de muchas de las actividades tradicionales.

La formación es el método principal para que las empresas puedan conocer los retos de la sostenibilidad así como las oportunidades que ofrece como modelo de negocio, el intercambio de experiencias entre empresas  y el seguimiento de la aplicación de la implantación de las competencias a los puestos de trabajo. La formación también ha avanzado de forma imparable en la búsqueda de modelos de sostenibilidad mediante la aplicación de tecnología, reducción (y eliminación) de la presencialidad física, reducción de insumos, consumos y desarrollo metodológico y conceptual mediante disciplinas como el elearning.

Uno de los valores fundamentales de las Pymes para apostar por la sostenibilidad es su flexibilidad, la capacidad de orientarse y ofrecer servicios de calidad de forma mucho más rápida que las grandes corporaciones. Y tras los años de crisis estamos en un momento en el que hay que rastrear y explorar nuevas oportunidades. Solo se necesitará un entorno seguro y libre de trabas y excesos regulatorios a los que somos tan dados.